Namasté

El martirio de los pelotudos es para dar testimonio, frente a otros pelotudos, de las consecuencias desagradables que puede tener ser un pelotudo. Como dirían los Upanishads, la pelotudez se extrae a cucharones de la pelotudez, pero la patética imbecilidad del pelotudo permanece. Linda mañana la de hoy, escucho los pajaritos. Namasté.


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